¡A Tomar Viento!

Viaje a vela por el Mediterráneo

Con la Tramontana hemos topado

Estamos en Francia! la verdad es que llegamos hace una semana, pero me ha podido la pereza, pero ahora que tengo un rato aprovecho para contaros. Tras cruzar la frontera nos hemos quedado tres días en Argeles Sur Mer. Inicialmente queríamos estar menos, pero hemos tenido una visita inesperada y desagradable… chan chan chaaaan… la Tramontana!

La Tramontana es un viento que baja por Europa central, y se canaliza entre los alpes suizos y los pirineos, que hacen de embudo y sale catapultado hacia el Mediterráneo donde hace de las suyas. Se entiende mejor con una captura del parte meteorológico. La suerte es que a pesar del fuerte viento, las olas son pequeñas. Esto es debido a que la ola no tiene tiempo de recorrer una distancia suficiente para crecer, esta distancia se llama fetch (tecnisimos meteorológico). Así que mientras nosotros tenemos olitas de medio metro, en Córcega van a disfrutar de olas de 5 metros de altura.

A lo que iba, durante cuatro días mas o menos hemos tenido un viento del norte del carajo (otro tecnicismo), que apenas nos ha dejado salir a navegar. Había momentos en el puerto que parecía que nos iban a salir volando los paneles solares. Así que hemos aprovechado para descansar, ver Argeles Sur Mer y alrededores, y hacer algún que otro bricolaje en el barco.

Lo mas destacable de la zona: Collioure, un pueblo muy pintoresco muy cerca de la frontera. Por cierto me ha llamado la atención que en esta zona de Francia, lo exótico aquí es lo catalán: bar de tapas catalán, sangría catalana, heladería catalana, hasta crepería catalana! da igual que vendas chanclas o peluquines, pero que sean catalanes. En fin, marketing francés.

Collioure

 

Entre paseo y paseo, aproveché para arreglar un problema que tenía con el motor desde junio: resulta que el motor bajaba de revoluciones de vez en cuando, sin tocar el mando ni nada. La conclusión que saqué es que el depósito de combustible estaba criando algas y atascando la salida. Esto de las algas parece que es bastante común en los barcos, que con la humedad del depósito a veces aparecen bacterias y algas, sí, en el gasoil. La vida se abre paso, como decían en Parque Jurásico.

Después de probar varios productos que supuestamente arreglaban el problema (spoiler: no lo hicieron) , hubo que recurrir a la artilleria pesada: sierra de calar, taladro. Abrí el depósito y en una mañana ya lo tenía limpio y con una tapa para volver a limpiarlo si hace falta. Y desde entonces no ha vuelto a aparecer el problema 🙂

Hoy finalmente hemos llegado a Palavas les Flots desde donde hemos cogido un bus para visitar Montpellier. Nos ha gustado mucho, y a pesar de estar ya en otoño está haciendo un tiempo de verano estupendo.

El campanario de Montpellier en obras. Aun no le han puesto las texturas.

Plaza de la Comedia en Montpellier.

Emilie sacando al fin toda su francesidad.

Desde entonces hasta hoy, no hay nada muy destacable, salvo un día que pudimos navegar a 7 nudos durante 2 horas! en general la costa azul por el momento nos esta decepcionando un poco. Playas muy largas y un poco aburridas, comparadas con lo espectacular de la costa brava. Lo único que rompe la monotonía son esas inmensas ciudades de vacaciones sin personalidad, con edificios de apartamentos enormes y hoteles,  Vamos, que podrías estar en Benidorm y no notarías la diferencia. Esperemos que vaya mejorando.

 

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3 Comentarios

  1. nadia

    Nuestra hija es mucha bonita !!!

  2. nadia

    Logiquement c’était à Chema de répondre !!!

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