Después de tanta tramontana y de cambiar de puerto, nos apetecía un descanso y romper la rutina de navegar todos los días, y Emilie buscando en la guía había encontrado una foto de un pequeño puerto en un pueblecito que tenía buena pinta y estaba solo a una mañana de navegación.  Así que los últimos tres días los hemos pasado amarrados en el puerto de Port Gardian, en la localidad de Saintes Maries de la Mer, en el parque natural de la Camarga.

A menudo los puertos están lejos del centro de la ciudad, son enormes y tienes que compartir amarre con enormes yates, por lo que se agradece el cambio Port Gardian  ha resultado ser un puerto pequeño y acogedor a un paso del centro y además bien de precio.

Saintes Maries de la Mer es un pueblo de casitas bajas que destaca por su iglesia fortificada en el centro. Hace muchos años Van Gogh estuvo por aquí y pinto algunos de sus cuadros, como este donde se ve la iglesia frente a un campo de lavanda. Lamentablemente la vista actual incluye un parking y unas atracciones de feria.

Saintes-Maries-de-la-Mer

Iglesia de Saintes-Maries-de-la-Mer

A dia de hoy el pueblo es un sitio turístico mas, cuyo principal reclamo son los toros, los paseos a caballo, la música gitana (algo así como los Gipsy King) y por supuesto el entorno del parque natural.

Plato tipico de la Camarga: la paella sevillana con chorizo

Hemos aprovechado para dar un paseo por el parque y hemos visto gran cantidad de marismas llenas de flamencos rosas. Vamos, que entre marismas, toros, y guitarreo flamenco, me parecía estar en Doñana o en la aldea del Rocío!

Por supuesto no ha podido faltar un poco de bricolaje, y cualquiera que tenga un barco sabe que tarde o temprano toca subir al palo. Así que le he dejado el honor a Emilie, que ha tenido que subir a volver a colocar el reflector de radar que perdimos un día con muchas olas (por suerte flota y pudimos recuperarlo).

Y si Eolos quiere, mañana llegamos a Marsella, aunque ya nos han avanzado por teléfono que probablente no quedarán amarres disponibles. Y estamos en octubre, no quiero imaginar Agosto!