¡A Tomar Viento!

Viaje a vela por el Mediterráneo

Golfo y canal de Corinto

Nos adentramos en el golfo de Corinto con la intención de atravesar el canal del mismo nombre, y con esto ganar una o dos semanas de navegación en nuestra ruta hacia las islas Cícladas. Aun nos quedan varios meses, pero en el mar el tiempo vuela! También hemos aprovechado que han venido unos días de lluvia para ponernos los trajes de agua y hacer millas, para que cuando venga de nuevo el sol, nos pille con los deberes hechos y disfrutando en una calita paradisiaca 🙂

Patras

Nuestra siguiente parada ha sido Patras, la tercera ciudad mas importante de Grecia, y la última parada antes de entrar en el golfo propiamente. Aquí hemos pasado un par de días, y ahora sí, por fin, tenemos el DEKPA!

Para los que no esteis al día, el DEKPA es un impuesto que han de pagar los barcos extranjeros que desean navegar por aguas griegas. La broma son unos 65 euros, y para conseguirlo hay que superar una gimkana burocrática al estilo de la de las doce pruebas de Asterix. Lo primero ha sido cambiarnos de seguro, pues el que tenía hasta ahora no cubría los requisitos que necesitan los señores de la administración griega. Una vez conseguido esto hemos tenido que ir a la oficina de la autoridad portuaria, que una vez mas, está en la otra punta de la ciudad. Allí te dan un papelito y vas a pagarlo al edificio de la tesorería, y otro paseo de vuelta a la policía portuaria, y tras otro pago mas, te dan la carpeta del DEKPA. Se hace en una mañana, eso sin contar las llamadas al seguro, el envío de documentación, y los tres anteriores intentos en otros puertos griegos por los que hemos ido pasando.

Pero bueno, no todo ha sido papeleo. La ciudad nos ha parecido bastante moderna y muy agradable, con el centro lleno de bares y cafeterías muy chulas. Una de las cosas que mas me está gustando de Grecia son los frapés, que no es otra cosa que un café frío batido con hielo, y aquí los toman a todas horas! todas las terrazas están siempre llenas de gente tomándolos, tanto al mediodía, como en plena noche. Puedes ver gente tomando copas y otros con sus cafés, lo cual está genial, porque si no te apetece tomar alcohol puedes tomarte uno de estos y nadie te va a mirar raro.

Frapé 😛

Arriba de la ciudad, se puede visitar el castillo de forma gratuita. Aparte de tener unas vistas increibles, tiene un parque dentro de las murallas que es bastante agradable para pasear y pasar el rato.

Vista de Patras desde el castillo

En otro de nuestros paseos nos topamos por casualidad con esta iglesia ortodoxa al estilo griego. Quizá para los griegos es de lo mas normal, pero para los que venimos de fuera nos sorprende mucho este tipo de iglesias, de planta cuadrada, sin altares y con todo lleno de oro.

Y por último, al salir de Patras atravesamos el famoso puente de Rio-Antirio que une el continente griego con la península del Peloponeso. Este puente se terminó en 2004 y aparte de ser uno de los mas largos del mundo, parece ser que fue bastante complejo de construir debido a la gran profundidad y la inestabilidad del fondo marino sobre el que se asienta.  Para atravesarlo por abajo es necesario llamar por radio al controlador del puente y ellos te indican por que arco debes pasar. Me pareció un poco exagerado tanto control ya que hay espacio de sobra, pero bueno, tendrán sus motivos.

Puente junto a Patras

Lepanto

Nuestra primera parada en el golfo ha sido en la pequeña ciudad de Náfpaktos, pero parece ser que se la conoce mas por su nombre traducido al italiano: Lepanto. Como sabreís, aunque sea de oídas como yo,  en estas aguas tuvo lugar uno de las batallas navales mas importantes de la historia. En el sigo XVI la armada otomana (los turcos) se enfrentó a la armada católica de la liga santa (realmente una coalición formada por españoles, genoveses, venecianos, y demás), con aproximandamente unas 300 naves en cada bando.  En esta batalla participó Miguel de Cervantes, donde perdió la movilidad de una mano, de ahí a que se le conozca como el manco de Lepanto.

Y dejando aparte la clase de historia, el puertecito de Náfpaktos es precioso, está dentro de las murallas de la ciudad y apenas pueden amarrar cuatro barcos del tamaño de Calma en su interior. Nosotros tuvimos que dar un par de vueltas dentro hasta encontrar un sitio con el fondo suficiente para poder amarrar, y aun así tuvimos que dejar el barco bastante alejado del muelle para no tocar las rocas con el timón.

Desde dentro del puerto de Nafpatkos

Itea

Nuestra siguiente parada ha sido Itea, un pueblecito minero que no tiene mucho interés en sí, pero desde donde se puede coger un bus para visitar las ruinas del templo de Delfos que se encuentran varios kilómetros montaña arriba.

Ruinas en el santuario de Delfos

Aparte de las ruinas en sí, merece la pena la visita por las vistas del valle desde la excavación arqueológica. Junto con el ticket de las ruinas también se puede visitar el museo donde han conservado la mayor parte de los tesoros y las esculturas que han podido recuperar.

Las vistas del valle son increibles

Canal de Corinto

Y por fin, hemos llegado al final del golfo donde nos espera otra de las obras de ingeniería que dejan con la boca abierta, el canal de Corinto. Otra de las cosas que dejan con la boca abierta son los 121€ que nos ha costado cruzar sus 3 millas de longitud. A unos 40 € la milla, no es mal negocio, no.

Cruzando el canal de Corinto

Aquí sin problemas, llamamos por radio tal como vamos llegando a la entrada, te dicen que esperes un poco y a la media hora ya estabamos entrando detras de un petrolero y un pesquero. Normalmente aconsejan no ir detrás de barcos grandes por el remolino que causan sus hélices, pero en nuestro caso, y como Calma va a su ritmo, no hubieramos podido alcanzar al petrolero ni dándole todo gas. Podeis ver en la foto que casi lo perdemos de vista. A la salida del canal está la oficina y un pequeño muelle donde amarrar para ir a hacer el pago.

El canal es muy bonito desde dentro, con unas paredes verticales altísimas y el agua es de un color turquesa que impresiona, de hecho parece que viene mucha gente solo para visitar. Hay un ferry que se dedica a atravesar el canal de un lado a otro solo para pasear a los turistas. Incluso hemos visto desde uno de los puentes a gente haciendo puenting!

Y por último, una anécdota, a unas 4 millas antes de llegar al canal nos hemos cruzado con una gran familia de delfines, que como de costumbre nos vienen a visitar a la proa donde vamos para verlos de cerca, hasta aquí nada nuevo, salvo que no esperábamos verlos tan adentro del golfo. El caso es que de repente ha aparecido entre los delfines un monstruo de unos 3 metros que nos ha pegado un buen susto, era como un delfín pero mucho mas grande, mas blanquecino, y con el morro chato. Luego mirando fotos en internet hemos podido reconocer de que se trataba. Aquí os dejo una foto del simpático bicho,tiene cara de buena persona y todo.

Calderón común

Anterior

Las islas Jónicas

Siguiente

Visita exprés a Atenas y llegada a las Cíclades

1 Comentario

  1. Javi-Miss Regina

    Hola chicos!, muy chulo el canal, y vaya pedazo de delfín, ja,ja

    Un abrazo,

    Javi

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.