Chema

Nací en Sevilla, lejos del mar y aunque me lo preguntan a menudo, no, no tengo sangre de marinero! mi familia y yo somos mas de secano que las piedras y mi trabajo hasta el momento siempre ha sido de informático en una oficina. Pero aun así hace años me picó la curiosidad por los barcos y después de seguir un par de blogs de otros transmundistas en el 2010 decidí sacarme el PER y ver si eso del mar era lo mio.Desde entonces y a falta de barco, no he parado de leer libros sobre navegación, madera, motores, nudos, velas, reparaciones con fibra de vidrio…

Al fin en 2014 me lanzo a la piscina y me compro mi primer velero: el Beduino, un Puma 26 del año 1979 que compré en Cádiz. Prácticamente he aprendido a navegar con el, ya que las prácticas del PER son de chiste. Con el perdí el miedo a fondear, a tomar rizos y a meterle mano yo mismo a todo lo que necesitaba reparación. Un año después me voy navegando hasta Barcelona.

En 2016 como las cosas me van bien en Barcelona, decido venderlo y subir de eslora comprando el Calma, un Furia 32 con un par de metros más. Me saqué la ampliación para poder ir a las islas, pero al final cansado de la burocracia española, decidí pasar el barco a la bandera holandesa.

En 2017 despues de un verano en las Baleares, Emilie y yo cogemos nuestros ahorros, nos liamos la manta a la cabeza y soltamos amarras para navegar por el Mediterráneo.


Emilie

¡Soy una francesa en viaje en velero en el Mediterráneo con un español!
Había muy poco viajado y nunca había navegado antes de conocer a Chema. Pero ya estoy en esta aventura, motivada para ver y aprender todo lo que puedo.

 

Durante un viaje de dos semanas en las islas de Mallorca y Menorca, he aprendido las bases para ayudar al capitán. Para empezar, he aprendido a maniobrar la rueda del timón, al motor y después con velas. Luego he empezado a poner el ancla en los fondeaderos y amarrar en los puertos. Me ha gustado aprender algunos nudos marineros que utilizamos todos los días. Así he podido poner y quitar las defensas sin problemas. También he aprendido el vocabulario marinero español. Pero mi preferido es manejar las velas, con ayuda por supuesto.

Hoy, sigo aprendiendo e intento de entender el funcionamiento de las velas según el viento y las olas. No es fácil pero es muy agradable cuando funciona y que tomamos más velocidad.

Ahora, sigo aprendiendo a vivir en un barco con pocas cosas y un ritmo de vida distinto. También estudio español, inglés y algunas bases de italiano.