¡A Tomar Viento!

Viaje a vela por el Mediterráneo

Marsella

Y por fin llegamos a Marsella, el puerto más impresionante del sur de Francia. Yo ya conocía la ciudad, pero precisamente por eso quería volver. La primera vez que vine me quedé impresionado con el viejo puerto, el gran baluarte a la entrada de la ciudad y las islas frente a la costa, y desde entonces ya sabía que quería volver pero navegando.

Por desgracia la primera noche tuvimos que pasarla en el puerto de Corbiéres, que aparte de ser feo y caro, no nos dieron ningún servicio. Pero teníamos que ir allí para poder acercarnos al Leroy Merlin a comprar un par de cosas para hacer unas reparaciones. Hasta que no estás de travesía no te das cuenta lo difícil que es hacer algunas cosas como hacer la compra de una semana con una mochila, o ir a un centro comercial en las afueras cogiendo varios autobuses o lo peor, hacer un pedido a internet sin tener una dirección fija.

A lo que íbamos, para conseguir amarre en el puerto viejo de Marsella tuvimos que llamar varias veces y siempre estaba lleno, sí, en pleno octubre. Por suerte el día que llegábamos nos dijeron que quedaba un amarre pero que no reservaban, el que llega se lo queda, así que pusimos proa a Marsella y llegamos a tiempo. Lo conseguimos!

La entrada al viejo puerto

Lo impresionante del puerto viejo no es que está cerca del centro como en otras ciudades, sino que prácticamente es el centro de la ciudad. Y hasta arriba de barcos, ni un hueco libre, así que imaginaos en verano como puede estar. Desde luego el tiempo acompañaba y el mar era un hervidero de barquitos y velas.

Marsella desde el puerto, con la basílica de Notre Damme de la Garde arriba de la montaña.

La impresionante catedral de Marsella

Para terminar el día, lo mejor es ir al pequeño puerto de pescador de Vallon des Auffes desde donde se puede ver la mejor puesta de sol, con el mar lleno de veleros y con las islas y el castillo de If enfrente.

El puerto de pescadores Vallon des Auffes

Cuando dejamos Marsella rumbo al parque natural de Calanques decidimos pasar junto a las islas y tener una mejor vista del castillo de If. Desde luego Marsella es un sitio perfecto para tener un barco, aparte de tenerlo en el centro de la ciudad, puedes visitar las islas que están frente a la ciudad, ver el castillo o quedarte a dormir allí, y unas horas de navegación tienes el parque natural de Calanques, en la costa Azul, con un montón de calitas preciosas. Es algo que echaba de menos en Barcelona, que una vez que sales, todo es playa y mas playa, y o te vas a la Costa Brava, o a las Baleares, o no hay mucho que ver, así que en un fin de semana no tienes tiempo de nada.

Castillo de If

Y por último una sorpresa que nos encontramos en nuestro camino a Marsella. Si no quereis sustos bajad el volumen de los altavoces xD.

 

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1 Comentario

  1. Manu

    ¡¡Impresionante!!

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