¡A Tomar Viento!

Viaje a vela por el Mediterráneo

Tirados en Blanes

Por fin salimos de Barcelona! Y desde luego no vamos a olvidar fácilmente el primer día de travesía. Parecía que todos los problemas estaban esperando a que soltaramos amarras.

Para empezar el piloto automático se ha vuelto loco y cada vez que lo encendemos empezamos a dar vueltas como un perro que se quiere morder el rabo. Pero bueno, podemos seguir sin piloto de momento, somos dos personas y tampoco tenemos intención de hacer jornadas demasiado largas.

Cuando llevamos una hora a motor, empezamos a escuchar que bajan las revoluciones, y luego vuelven a subir, todo esto sin tocar el mando. Este problema es un viejo conocido, pero aún asi es muy desmoralizante porque pensábamos que estaba resuelto. Resulta que el depósito cría algas y bacterias y con el tiempo empiezan a obturar la toma del depósito. Otra cosa a la lista, pero bueno, podemos seguir.

A las dos horas escuchamos, o más bien dejamos de escuchar el chapoteo del agua que sale del escape. Lo miro y nada, seco, no sale ni una gota. Se lo justo de mecánica para saber que sin agua refrigerando el motor, este se sobrecalenta y se gripa. Es decir que puedes ir comprando uno nuevo. Esto ya es grave, así que  paramos motor rápidamente y seguimos a vela.

Cambio de planes! Próxima parada: Blanes. Decidimos entrar a vela en el puerto y poner motor en el último momento lo justo para guardar la vela y llegar al amarre. La costa Brava tendrá que esperar.

Al final después de un día trasteando el sistema de refrigeración llegamos a la conclusión de que la bomba impulsora de agua no impulsaba nada, a pesar de que todo parecía estar correcto. Punto muerto, no quedaba más que llamar a la caballería. El mecánico!

Al final el mecánico de Sole de Blanes vino y se llevó la bomba entera porque tampoco entendía nada. A la mañana siguiente a primera hora ha venido al barco y nos la ha montado con nuevo rodete y ahora sí, refrigeramos! Aquí una foto del rodete maldito:

Así que sin perder tiempo hemos salidos de Blanes en dirección a cala Futadera que se ha convertido ya en una parada obligatoria cada vez que subimos a la costa Brava. Y desde aquí os escribo esto mientras disfrutamos las vistas y no relajamos después del jaleo de la puñetera bomba.

 

 

 

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1 Comentario

  1. Patrick

    El padre d’Emilie à reconnu la pièce sur la photo, bonne continuation.

    Hasta pronto

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