¡A Tomar Viento!

Viaje a vela por el Mediterráneo

Hola y adiós a Cadaqués

Otra parada que no podíamos dejar pasar era Cadaqués. Ya estuve aquí en semana santa y no pude disfrutarlo mucho porque apenas teníamos tiempo, las vacaciones eran cortas y había que volver, pero lo poco que ví me gustó mucho. Esta vez íbamos sobrados de tiempo así que hemos pasado un par de días fondeados en la bahía.

La llegada se hizo esperar, ya que tuvimos un día muy agitado, todo el tiempo ciñendo y peleándonos contra el viento del norte y las olas que se empeñaban en que no pasáramos. Esto de ceñir, para los que no sepais de navegación es hacer que el barco vaya en un rumbo contra el viento. No se puede ir directamente sino que hay que ir haciendo zig zag e ir ganándole poco a poco terreno al viento.

Y como puede ser que el barco vaya contra el viento? os preguntareis. Pues yo os lo explico: brujería. No en serio, cosas de la forma de la vela, vectores, fuerzas, leyes de Bernoulli. Pero vamos, un poco de brujería también.

Cuando no hay olas es divertido y se puede correr bastante, pero cuando el tiempo está feo es incómodo, lento y te salpicas todo el tiempo. Ademas el barco escora (se inclina) demasiado y con los saltos de las olas, al final parece que ha pasado un terremoto dentro del barco: se han abierto las puertas de los muebles y se ha caido todo por el suelo!

La llegada a Cadaqués fue muy bonita, desde luego el pueblo es una postal. Eso sí, la bahía está entera llena de boyas, en verano las ponen y pueden llegar a cobrar 30 euros por noche para un barco de nuestro tamaño. Es decir, que prohiben fondear con tu ancla y te obligan a amarrarte a uno de estos y pagar a precio de hotel. Negocio redondo. Nosotros buscamos un hueco y echamos el ancla, con la bahía casi vacía y en octubre, ya se puede poner el de las boyas como quiera, que no ibamos a soltar ni un duro!

El pueblo no defrauda aunque se nota que ya estamos en temporada baja porque casi todos los restaurantes y tiendas están cerradas. Nosotros fuimos a un restaurante y creo que fuimos los únicos que comimos allí ese mediodía.

Hoy hemos decidido tomarlo con calma y hacer una última parada antes de cruzar a territorio francés. Ha sido un buen día de navegación y hemos aprovechado para sacar el genáker. Es una vela de un tejido mas ligero que sacamos cuando el viento es un poco mas flojo, es muy divertida de usar, y se va muy cómodo en el barco en estos rumbos. Y ademas es azul, que mas quereis?

Por fin hemos fondeado en la playa de Garbet, que aparte de ser bonita, esta rodeada de pinares y unas vistas espectaculares. Hemos aprovechado para estirar las piernas y ver la zona.

En este momento ya es de noche y tenemos mas de 20 nudos de viento fuera, parece que el Calma fuera a salir volando! así que para seguridad soltamos mas cadena que de costumbre asegurarnos que el ancla agarre bien y no acabemos en las rocas de la playa. A veces cuando el tiempo está así se suelta otro ancla mas, e incluso dejo encendido el gps con una alarma, que te avisa si el barco se está moviendo de su sitio (está garreando).

Y mañana cruzaremos la frontera!

 

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2 Comentarios

  1. Patrick

    Magnifica video
    Gracias Chema

    el Padre et la Madre d’Emilie

  2. Manon

    Qué agradable gradación de azul entre este claro cielo, este agua de zafiro y esta colorida vela!
    Y también … ¡Bienvenidos a la costa francesa!

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