¡A Tomar Viento!

Viaje a vela por el Mediterráneo

Y de Sicilia, hasta Grecia

Y de nuevo han pasado dos semanas sin escribir, pero es que ha pasado todo muy rápido. Hemos salido de Sicilia y después una visita exprés a Calabria, ya estamos en Grecia! Ahora mismo os escribo desde una bonita cala de Corfú mientras nos recuperamos de las últimas 28 horas de travesía.

Por aquello de seguir con una continuidad en el blog, intentaré retomarlo donde lo dejé la última vez, aunque ahora mismo Sicilia me parece muy lejano después todo lo que hemos recorrido en los últimos días. Tal como os contaba, tras las islas Eolias volvimos de nuevo a Sicilia, concretamente a Milazzo, donde tuvimos que esperar un par de días para resguardarnos del viento, por lo que ni siquiera pudimos bajar a tierra, así que no tenemos mucho que contar.

Estrecho de Messina

A continuación hicimos nuestra entrada en el estrecho de Messina, que es el estrecho que separa Sicilia de la bota de Italia. Según nuestra guía a menudo hay corrientes y se forman remolinos, por lo que entramos con mucho cuidad y siempre atentos a cualquier cambio en la superficie del agua, aunque al final allí no pasaba nada de nada. Vamos que nicorientes ni remolinos ni nada, mas tranquilos que el Guadalquivir en Sevilla. No teníamos intención de parar en la propia ciudad de Messina pero había hecho un pedido por internet que me llegaba al puerto así que allí que echamos la noche, y aprovechamos para visitar un poco.

Messina

La única parte mala de Milazzo y Messina: las marinas. Concretamente la misma compañía: marina de Neptuno, que está en las dos ciudades. Aquí en lugar de atraques tiene atracos. Y así se lo dije a la persona que nos atendió en el puerto, es el puerto MAS CARO que hemos estado en todo el Mediterráneo despues de 6 meses navegando. Es decir unos 39€ por noche bara un barco como Calma en temporada baja, y encima agua y luz NO incluido. Si los incluyes, aparte de lo que gastes, te clavan otros 10 euros mas en concepto de “servicios”. En Milazzo pagamos la novatada, en Messina le dijimos al marinero que ya si eso tirábamos de placas solares… En fin estais avisados. Huid insensatos!

La parte buena es que por fin recibí mi paquete con nuevos juguetes, como la sonda de profundidad que había muerto, o el tangón. El tangón es una barra de aluminio que sirve para aguantar la escota de la vela, en nuestro caso, la génova. Para vientos de popa es super cómodo, pones el barco a orejas de burro (una vela hacía cada banda) y te olvidas.

El tangón sujetando el génova (a la derecha)

Calabria

Los días siguientes los pasamos fondeando por la costa de Calabria, lo que es la punta de la botita de Italia, y por fin saboreando el sol de los primeros días de primavera. La costa sur de Calabria es toda una larga playa llena de pueblecitos, parques eólicos, colina, agua turquesa y poco mas, no tiene ninguna sofisticación, ni grandes ciudades o complejos hoteleros, y para nosotros ese es su encanto. Cada día nos levantábamos con una vistas como estas:

Un par de días los tuvimos que pasar fondeados en un pueblecito llamado Soverato de nuevo debido al mal tiempo. La previsión nos avisó que venía un vendaval importante así que tuvimos que refugiarnos allí. Esta vez y para dormir tranquilos fondeamos con dos anclas, lo que se llama a barbas de gato. Dos anclas cada una con su cadena y su cabo formando un ángulo de unos 30 grados que apunta a donde se supone que vendría el viento. Y menos mal que lo hicimos, porque durante 48 horas el viento sopló con una fuerza que incluso nos rompió una de las cintas de nylon que aguanta el toldo. Por suerte lo escuchamos y la cambiamos al momento, así que no hubo que lamentar pérdidas.

Estos últimos días tampoco está faltando la compañía de los delfines. Ya los vimos anteriormente, aunque ahora se disfruta mas porque podemos estar en la proa sin sufrir con el frío y la lluvia.

Crotone

Y por fin llegamos a Crotone, donde hemos podido conocer a la tripulación del Petite Marie, y la del Miss Regina, que son dos compañeros del foro de la taberna del puerto que siguen la misma ruta que nosotros y que también llevan un blog de navegación. Ya habíamos hablado antes por internet, pero faltaba ponerles caras. Despues de tanto tiempo navegando en solitario se agradece un poco de compañía de navegantes con los que poder intercambiar experiencias y aprender cosas.

Personalmente me ha gustado el pueblo,  me ha parecido un sitio sencillo con gente muy agradable. Y por lo que nos han contado ni verano no es una locura turística, ni en invierno se queda deshabitado. Y despues de todos esos pueblos fantasmas que solo viven para los tres meses de verano que hemos visto por toda la costa de Córcega y Cerdeña, se agradece encontrar sitios así donde aun hay vida real.

Por cierto, hemos recibido también nuestro tercer panel solar (otra vez) que usaremos para sustituir aquel que se nos dobló en Córcega con el temporal. Así que como ya estamos listos, hemos decidido salir directamente hacia Grecia sin pasar por el tacón de la botita.

Hemos tardado unas 28 horas en cruzar 150 millas náuticas, lo que hace una media de 5,5 nudos, que  no está nada mal. Esta vez ha sido muuucho mejor que el cruce a Sicilia, por varios motivos: primero es que obviamente ya hace menos frío. Luego es que esta vez solo hemos tenido un par de horas de mar de fondo (mucha ola) y luego se ha calmado, por lo que hemos podido sacar toda la vela y disfrutar. Y por último es que nuestro piloto automático ha vuelto a la vida! llevaba varias semanas que no iba bien, y ya estaba volviéndome loco buscando problemas en la unidad central, el motor, etc. Pues un día charlando con Marcos y Javi, de la taberna del puerto (virtual) vino la inspiración. Resulta que el sensor de dirección del piloto automático está en un mueble de la cocina y justa arriba hay un cajón donde pongo los cubiertos, y en un despiste, había guardado en ese cajón un abrebotellas de recuerdo de los que se pegan en la nevera con un imán! dependiendo de como estaba de ordenado el cajón  ese día, pues afectaba a la brújula mas o menos. casi cuatro semanas he estado comiéndome la cabeza por culpa de esa tontería!

En fin, que el piloto se ha comido el solito prácticamente todas las horas de navegación como un campeón y por fin podemos decir: ya estamos en Grecia!

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1 Comentario

  1. Pesula

    Felicidades por vuestro blog, espero que publiquéis más a menudo vuestro apasiónate viaje por el Mediterráneo.
    Saludos de un pesula compañero cofrade desde Sevilla.

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