¡A Tomar Viento!

Viaje a vela por el Mediterráneo

Zarpamos hacia Sicilia, al fin.

Llegó el día, es hora de decir adios a Cerdeña. Por fin los astros y los vientos se han alineado y mañana a esta hora estaremos camino de Sicilia! Pero antes os tenemos que contar por supuesto que es lo que pasaba con el motor, que a pesar de haber empezado como una película de terror ha acabado con un final feliz (por el momento).

Cuando el mecánico nos abrió el motor este era el panorama:

Tal y como temíamos, el circuito del agua de mar que refrigera el motor tenía una fuga que poco a poco ha ido entrando en el circuito del aceite. Y ya sabeis cuando que pasa cuando se mezcla el agua con un aceite… a la rica mayonesa! pues eso es lo que había dentro del motor, una emulsión gris asquerosa que ni lubricaba ni refrigeraba. Ademas de oxidar las piezas que ha encontrado a su paso como veis en la foto.

Esto provocó que se reventara la tapa del aceite, que es la junta que impide que el aceite del bloque del motor entre en la reductora. Por eso el motor empezó a chorrear todo el aceite a la sentina. La falta de aceite hizo que se calentara y reventara una de las juntas del cárter, por eso uno de los cilindros no tenía suficiente compresión y le costaba arrancar.

Por suerte hemos dado con Franco, nuestro héroe mecánico que ha tenido la paciencia de aguantarme durante días en el taller, así que aparte de ayudar en lo posible, he aprendido mucho del despiece. Por otro lado hemos tenido que pedir muchas piezas por correo, ya que Solé no tiene distribuidor en Italia, así que tampoco puedo dejar de agradecer al taller de Antonio Ochavo (ahora su hijo) que han entendido la urgencia de la reparación y nos han enviado todo rapidísimo.

Así que se ha reparado la fuga de la bomba de agua. Finalmente no era la junta, sino el eje que estaba muy desgastado y no sellaba bien, por lo que podría haber cambiado las juntas de nuevo que no habría servido para nada. Se ha limpiado el motor a fondo por dentro, se ha rectificado la culata y se han cambiado todas las juntas y algunas otras piezas por seguridad.

Aquí el resultado:

Todas las piezas limpiadas y montadas de nuevo

Culata lista para rectificar

El motor montado de nuevo y listo para volver al barco

Así que le hemos dado una segunda vida a nuestro pequeño motor que ahora arranca con solo tocar la llave.

A parte de esto también hemos dedicado algunos días a montar los paneles solares en condiciones en el toldo. Ya rompimos uno por el viento así que no queríamos salir de aquí sin fijar los otros dos como debe ser. Y como los hemos cosido sin máquina de coser? pues os podeis imaginar. Agujas, hilo, cuatro manos y muchas horas libres.

Lo mas díficil realmente ha sido conseguir la tela para el toldo. El puñetero sunbrella! Despues de recorrernos la mitad de las tiendas de tela de Cagliari, vimos que no ibamos a encontrar nada a menos que fueramos a una velería. El siguiente reto era que nos vendieran el tejido, porque todos se ofrecen para fabricarte un toldo, pero solo unos pocos te venden el material para que lo hagas tu mismo y por último que nos lo entregaran en casa, porque las velerías suelen estar todas donde Cristo perdió el mechero, y sin coche hay poco que hacer. Así que al final fue la velería de Andrea Mura (ademas es un famoso navegante de la isla) la que nos trajo la tela hasta el puerto. La única pena es que el rollo de sunbrella que hemos conseguido no es exáctamente el tono de nuestro toldo, pero bueno, tampoco nos vamos a poner sibaritas. He aquí el resultado:

A lo mejor es porque el hijo es mio, pero a mi me parece que ha salido muy guapo!

Pero bueno, no todo han sido reparaciones, en estos dos meses hemos tenido tiempo también de conocer gente, visitar el interior y conocer Cagliari a fondo.

En enero pudimos visitar Mamoiada que es un pueblecito del interior donde celebran la fiesta de los mamutones. En esta fiesta, totalmente pagana, los hombres se disfrazan con pieles de ovejas, cencerros y máscaras de madera y durante toda la noche se dedican a bailar por las calles alrededor de grandes hogueras.

La verdad es que el pueblo no me pareció especialmente bonito, pero el ambiente era inmejorable. Era una noche bastante fría y cada vez que nos acercábamos a una hoguera alguien venía a darnos vino y las abuelas del pueblo nos traían dulces caseros todo el tiempo, una gente realmente acogedora y amigable.

Y así ha pasado el invierno. Entre amigos, cervezas, música, excursiones y también muchos días de estufa y manta. Si el destino quiere volveremos a vernos en el viaje de vuelta.

Nuestro próximo destino: la isla de Marettimo

Está será nuestra travesía mas alejada de la costa hasta el momento. Por ahora lo mas lejos que he ido ha sido el pasaje Barcelona-Mallorca, que son unas 100 millas, y esta vez tendremos que hacer mas de 140. Así que toda prudencia es poca! Hemos esperado unos días mas y por fin la previsión dice que tendremos buenos vientos, y la ola de frío siberiano está remitiendo. Y como guinda del pastel, el viernes tendremos luna llena durante toda la noche, así que tendremos buena visibilidad, por si hay que esquivar algún iceberg 😛

Allá vamos! Nos vemos en Sicilia.

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9 Comentarios

  1. Buena proa!!!
    me alegro de que hayáis podido recuperar el motor. Como dices, una oportunidad para aprender. ;-))

    • Muchas gracias! siempre aprendiendo todo lo que se pueda, que luego eso son euros que se ahorra uno, jeje.
      Bueno veo que tu vas por buen camino con el Nerea, ya mismo lo tienes en el agua! saludos

  2. pedro

    Buenas noches
    tu bomba es muy parecida sino la misma que tengo yo. Tiene un agujerito en el cuello entre los dos retenes que si pierde agua hace que caiga a la sentina sin originar mas daños
    No estaria obturado?

    • No estaba obturado, de hecho por aquí caía agua cuando el motor estaba en marcha, pero parece ser que eso no impidió que llegara al circuito del aceite.

  3. Fernan

    Enhorabuena por el motor renovado!

    Realmente ese Solé Diésel tiene un aspecto inmejorable y seguro que os dará muchas horas de funcionamiento sin titubeos

    El aspecto de los “Mamuthones” tienen su origen en una enfermedad endémica de la isla: la talasemia. Quienes la padecen sufren deformaciones muy similares a esas máscaras. Su origen es un gen mutado, que hace a los habitantes de Cerdeña resistentes a la malaria pero, como peaje, cuando dos portadores del gen tienen descendencia, ésta a menudo desarrolla la enfermedad.

    Buena proa y buenos vientos !

    • Muy interesante Fernan,
      no conocía esa historia de las máscaras, aunque que ahora recuerdo que habíamos oído de muchos problemas de anemia en las sardas.
      Un saludo

      • Fernan

        Supuestamente los cráneos deformados por la talasemia son el origen de las leyendas sobre la existencia de gigantes en Cerdeña y otras partes del mediterráneo. Éste es un mar antiguo y navegarlo significa viajar también a través del tiempo.

        Un saludo y felicidades por haber llegado a Sicilia, pese a la castaña que se ha formado últimamente. La isla os acogerá con los brazos abiertos, ya veréis, y casi en la mejor época del año para visitarla

  4. Felicidades por vuestro motor como nuevo. Da mucha tranquilidad confiar en tu motor ¿verdad?. Ojalá tengáis tiempo para contar con detalle vuestra singladura. Nosotros estaremos por aguas sicilianas en agosto. Estamos poniendo a punto el barco y cambiando de bandera.
    Buena travesía!

    • No hay nada como poder confiar en tu motor! sobre todo con mal tiempo. Aun así hemos tenido tantos problemas, que cada vez que noto un cambio en las revoluciones me acojono xD
      De momento estamos en Favigna, y nos encanta, aunque dicen que en verano es muy turístico, pero creo que deberíais visitarlo. Un saludo

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